El músico Callejero Fino prestará nueva declaración y definirán su situación judicial

El músico de RKT Simón Natanael Alvarenga, artísticamente conocido como Callejero Fino, fue citado a declarar nuevamente este viernes para que la Justicia defina su situación procesal en el marco de la causa por portación ilegal de arma de fuego y alteración de la numeración registral. Voceros del ámbito judicial detallaron a la Agencia Noticias Argentinas que el fiscal Cosme Iribarren ordenó la ampliación de la indagatoria durante la mañana del jueves, basándose en los elementos probatorios sumados al expediente.

Esta nueva instancia testimonial podría determinar si se prolonga la prisión preventiva tanto para el artista de 31 años como para su primo, Steven Joel Rocca, de 27, quien lo acompañaba al momento del arresto. El representante legal de los imputados requirió además un plazo mayor para resolver sobre dicha medida cautelar. Con anterioridad, el pasado 4 de septiembre, los abogados defensores habían pedido la excarcelación de ambos, la cual fue denegada, por lo que continúan detenidos en la Comisaría 4.ª de Benavídez, en el partido de Tigre.

Tras la autorización de la jueza de Garantías de San Isidro, Mariana Schemberger, para peritar el teléfono celular del cantante, fuentes de la investigación señalaron ante la consulta de NA que "era algo lógico". La detención se produjo cuando ambos circulaban a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok carente de patente, interceptados por un operativo de la Patrulla Municipal de Tigre en la intersección de la calle Italia y la ruta 27, dentro de la localidad de Villa La Ñata.

En su anterior comparecencia ante el fiscal Cosme Iribarren, el intérprete rechazó la propiedad de la pistola Glock calibre .40 con la numeración limada, y actualmente cuenta con la asistencia letrada de Diego Storto. El delito de portación ilegal de armas contempla una pena mínima de tres años y medio de prisión, condición por la cual no resulta excarcelable. El vocalista registra además una condena previa a seis años de cárcel dictada cuando tenía 20 años por un hecho de robo, período en el cual cumplió cinco meses de encierro en un establecimiento carcelario y el resto de la pena bajo la modalidad de arresto domiciliario.