La Sala II de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro dispuso el desalojo de la fábrica de neumáticos FATE, localizada en la localidad de Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, y ordenó que el inmueble sea restituido a la firma. La medida se dictó en el marco de la disputa abierta hace siete meses, cuando el establecimiento cerró sus puertas y se dispuso el despido de 920 operarios.
De acuerdo con información a la que accedió la Agencia Noticias Argentinas, el tribunal tomó esta determinación luego de evaluar que se habían agotado las instancias de conciliación obligatoria tanto a nivel nacional como provincial, sin que las tratativas lograran reactivar la producción. A la vez, el cuerpo judicial especificó que la disposición se limita a la devolución del predio y no emite resolución sobre el pleito laboral de fondo.
Esta resolución altera nuevamente el panorama en torno a la fábrica emplazada sobre la avenida Blanco Encalada, donde exempleados permanecieron apostados desde el anuncio del cese de actividades concretado el 18 de febrero. A raíz de la notificación, operarios y referentes del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino llevaron adelante una manifestación en uno de los ingresos.
Desde el gremio cuestionaron la medida y manifestaron que no se trató de una toma ilegal, sino de una permanencia orientada a resguardar los fuentes laborales. Asimismo, indicaron que la compañía mantuvo personal de limpieza, mantenimiento y custodia en el interior de la planta durante todo el desarrollo del conflicto, aclaraciones que forman parte de la postura sindical y no representan un fallo judicial sobre el diferendo.
Esta disposición se emitió después de que la misma Sala II dejara sin efecto en marzo un fallo inicial de restitución dictado por un juzgado de Garantías, oportunidad en la cual consideró que la controversia debía encuadrarse en la discusión laboral vigente. El viraje en la postura se sustentó ahora en el cierre de los períodos conciliatorios y en la falta de progresos hacia un entendimiento.
En paralelo, el SUTNA cuestionó la falta de pago de haberes durante las negociaciones y objetó las cifras depositadas por la compañía en concepto de indemnizaciones, al señalar que se encontraban por debajo de lo estipulado por la normativa vigente. Por su parte, la empresa justificó el cierre en la merma de la competitividad, el crecimiento de las importaciones y la reducción en el uso de su capacidad instalada.
De este modo, el expediente judicial agrupa dos andariveles distintos, compuestos por la restitución del predio ordenada en el fuero penal y las demandas sobre trabajo e indemnizaciones originadas por el cierre. La Cámara ratificó que su fallo no se pronuncia sobre la legalidad de los despidos, las acreencias salariales reclamadas ni las sumas monetarias en disputa.
El establecimiento de FATE funcionaba como una de las referencias industriales del norte de la provincia de Buenos Aires y su clausura impactó de forma directa sobre 920 empleados. El diferimedio transitó por audiencias administrativas, presentaciones en la justicia, protestas gremiales y un par de fallos contrapuestos sobre la tenencia del terreno, que culminaron con la reciente orden de restitución de la Sala II mientras los cesanteados continuaban concentrados frente al predio.





