El sindicalista Facundo Moyano y la influencer Candela Arizaga habrían concretado un reencuentro en Madrid, España, tras la difusión de un video durante la jornada de este domingo. El hecho ocurre en un contexto de conflicto mediático y pese a que sobre el dirigente gremial pesa una medida de restricción perimetral e imputaciones por violencia de género y privación ilegítima de la libertad, restricciones que ambos habrían pedido a la fiscalía que retire.
La presencia de la joven en la capital española se conoció inicialmente a través de una fotografía difundida este viernes por el periodista Jonatan Viale en las redes sociales. En la imagen, captada en la Gran Vía, se observa a la influencer de 23 años con una remera blanca y un pantalón rosado pastel, atuendo que lució nuevamente en el video conocido este domingo donde se la ve sentada junto al gremialista de 41 años en un restaurante madrileño.
El pasado 29 de septiembre, Arizaga había publicado un duro descargo en el que se arrepentía de no haberlo denunciado previamente y señalaba que él la había filmado sin su consentimiento. “Qué peligroso es hablar de ética cuando se juega con la privacidad ajena, se cuentan versiones convenientes para agarrar un caso y después se pretende ocupar el lugar de víctima”, expresó la joven sobre un fondo negro.
En esa misma publicación añadió: “Fui buena y decidí no denunciarte por grabarme sin su consentimiento, mentirle a mi familia y a los medios. ¿Resulta que ahora sos vos el que se quiere manejar judicialmente? Por suerte, una cosa es el relato y otra muy distinta son las pruebas; tendré que consultarle a mi abogado para ver cómo siguen las cosas”. A pesar de estas declaraciones, los registros telefónicos indicaron que el pasado 1 de octubre las antenas de ambos celulares coincidieron en las inmediaciones de un hotel porteño.





