La fiesta quedó atrás, pero la polémica recién comienza. Tras el emotivo evento despedida para Lionel Messi en el Estadio Monumental, la productora Marketing Sports —firma designada por la Asociación del Fútbol Argentino para llevar adelante el tributo— sacó a la luz un fuerte comunicado oficial en el que expone una larga lista de impedimentos logísticos, técnicos y operativos que, según denuncian, dinamitaron el normal desarrollo del espectáculo.
Un evento boicoteado: las críticas al club anfitrión
En un descargo redactado desde el respeto institucional pero de alto voltaje crítico, la empresa organizadora detalló los principales escollos con los que debieron lidiar puertas adentro del recinto riverplatense:
- Sin imagen ni pantallas: La productora reveló que la pantalla LED habitual del estadio fue retirada a los pocos días de anunciarse la realización del homenaje. A su vez, aseguraron que la dirigencia rechazó la propuesta de instalar un soporte alternativo sobre el césped, dejando al público sin recursos audiovisuales.
- Problemas de ubicación y visibilidad: La negativa a permitir el armado de un escenario central obligó a desplazar los números musicales hacia los sectores laterales —cercanos a los bancos de suplentes—, una ubicación que atentó directamente contra la visibilidad del propio homenajeado y de los espectadores.
- Ajenos al control técnico: Desde la productora deslizaron que la operación de sonido e iluminación quedó bajo la órbita exclusiva del personal de River, existiendo directivas y recortes constantes que interrumpieron la continuidad de las actuaciones artísticas.
El final frustrado y el apagón al Grupo Cali
El punto cúmulo de la tensión se vivió sobre el cierre de la jornada, cuando estaba prevista la actuación sorpresa del Grupo Cali —agrupación de cumbia favorita de Lionel Messi, que se había reunido especialmente para este acontecimiento único—.
De acuerdo al relato de Marketing Sports, apenas comenzó a sonar el primer tema se produjo un corte repentino en el suministro eléctrico suministrado por el club. Casi de inmediato, operarios del estadio encendieron las luces generales del recinto, provocando el desconcierto generalizado, la retirada masiva del público y la imposibilidad absoluta de completar el espectáculo planificado.
Para concluir, la productora lamentó el mal momento vivido por el astro, su familia y los hinchas, reconociendo el esfuerzo descomunal de los artistas y técnicos que trabajaron contrarreloj para blindar el evento.





