El senador Flávio Bolsonaro visitó este martes a su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, en su residencia bajo arresto domiciliario en Brasilia. El encuentro se produjo luego de que quedara sin efecto la restricción judicial que le impedía verlo desde el mes de julio.
«Salgo muy feliz de aquí, estaba muy alegre con el resultado de la primera vuelta», declaró el candidato del Partido Liberal (PL) ante los medios de comunicación en las inmediaciones de la urbanización. La prohibición había sido dictada durante 90 días por el magistrado de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, quien lo sancionó por leer una carta de su padre en redes sociales en violación de las medidas cautelares.
El juez adoptó la decisión el lunes con el respaldo de la Fiscalía, al optar por no extender la prohibición, aunque estableció diversas condiciones, entre ellas que los encuentros carezcan de propósito político-electoral. Tras permanecer cerca de una hora con su padre, el legislador afirmó que se marcha con energías renovadas para encarar los doce días restantes de campaña rumbo a la segunda vuelta frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien aventajó por dos puntos en la primera ronda con un 47 % frente al 45 %.
«Está bien, haciendo esas bromas sin gracia (…) Tiene buen humor, satisfecho con el trabajo que se está realizando y con esperanzas de que Brasil cambie», expresó acerca del estado anímico del capitán retirado del Ejército, quien cumple una condena de 27 años de cárcel por impulsar un complot golpista contra Lula.
El aspirante presidencial calificó de carente de fundamento la medida restrictiva dispuesta por De Moraes y sostuvo que reencontrarse con su padre le aporta mayor entusiasmo para continuar la campaña en las calles. Asimismo, el senador de 45 años cuestionó al Partido de los Trabajadores y lo señaló por orientar la campaña de Lula mediante falsedades en su contra.
Un estudio de opinión difundido el jueves pasado por la encuestadora Datafolha ubicó a Flávio Bolsonaro con el 52 % de la intención de voto frente al 48 % de Lula de cara al balotaje programado para el 25 de octubre.





