Especialistas estiman que la implementación de la llamada tarifa cero en el transporte urbano durante fines de semana y feriados en Brasil podría disminuir la inflación mensual en 0,25 puntos porcentuales. Además, la medida permitiría destinar entre 45.000 millones y 60.000 millones de reales adicionales al año para el consumo de bienes y servicios básicos.
El proyecto fue anunciado por el mandatario brasileño, quien adelantó que enviará al Congreso una propuesta de enmienda constitucional para asegurar el servicio gratuito en más de 5.000 municipios con transporte colectivo. La iniciativa comenzaría a regir en 2027 si resulta reelecto y requerirá la aprobación de enmiendas parlamentarias.
El economista Leonardo Costa, de la entidad financiera ASA, indicó que la medida generaría una baja cercana al 22,4 por ciento en el componente de autobús urbano del índice oficial de inflación. En tanto, un estudio de la Universidad de Brasilia proyecta que la medida beneficiaría especialmente a los sectores de menores ingresos.
Por su parte, el profesor Renato Schwambach Vieira destacó que el ahorro en pasajes facilitará cubrir gastos esenciales como alimentación, salud y vivienda. El especialista aclaró que la proyección no incluye posibles modificaciones tributarias para solventar la política y diferenció la medida del programa Bolsa Familia.
En tanto, la Asociación Nacional de Transportes Públicos advirtió que la recaudación por pasajes no alcanza para cubrir los costos operativos y reclamó fuentes adicionales de financiamiento. La entidad sugirió que el Gobierno federal participe en la financiación y que la gratuidad se aplique de forma progresiva.





