La retracción en la demanda se consolidó como el principal obstáculo para el desempeño de la industria y el comercio, sectores que en su mayoría no anticipan modificaciones en sus niveles de producción y consumo para el tramo final del año. La evaluación sobre la coyuntura y las proyecciones futuras surge de la Encuesta de Tendencia de Negocios elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Los informes reflejan un contexto de pedidos ubicados por debajo de los parámetros habituales y un consumo debilitado, aunque los comerciantes muestran señales de un leve optimismo en sus expectativas hacia el cuarto trimestre de 2026.
Durante septiembre, el Indicador de Confianza Empresarial de la industria manufacturera se ubicó en -18,9%. Al respecto, el 48,4% de las compañías indicó que su cartera de pedidos está por debajo de lo habitual, en tanto que el 48,6% la calificó como normal y apenas un 3,0% la situó por encima de lo normal. Por otra parte, el 29,1% de los referentes industriales calificó el momento actual de su empresa como malo.
Al examinar los elementos que restringen la capacidad productiva, la falta de demanda interna se ubicó como el principal freno al ser mencionada por el 54,0% de los consultados. Detrás se ubicaron la competencia de artículos importados con el 9,9%, la incertidumbre económica con el 6,7%, las dificultades financieras con el 4,2% y la escasez de insumos o materias primas con el mismo porcentaje.
De cara al último trimestre, las proyecciones sobre la producción fabril exhiben estabilidad: el 67,5% estimó que no registrará cambios, el 19,3% pronosticó una merma y el 13,2% auguró una suba. En cuanto a los precios de venta para el próximo trimestre, el 60,1% de los industriales prevé mantenerlos sin cambios, el 32,2% anticipa subas y el 7,7% especula con bajas.
En el ámbito de los supermercados y autoservicios mayoristas, el Indicador de Confianza Empresarial marcó -4,3%. Un 37,2% de los empresarios evaluó la situación comercial como mala y un 57,0% la catalogó como normal, arrojando un saldo negativo de -31,4%.
Al igual que sucede en la industria, la escasez de demanda aparece como el impedimento central para el desarrollo de la actividad mercantil, afectando al 66,3% de los locales. A esto se suman el costo laboral con el 14,0% y los gastos de financiamiento con el 7,0%, mientras que el 33,7% de los supermercadistas reportó inconvenientes para acceder al crédito bancario.
Para el período comprendido entre octubre y diciembre de 2026, el 72,1% de los comerciantes estimó que el nivel de actividad se mantendrá sin variantes, el 22,1% auguró una mejora y el 5,8% pronosticó un deterioro, lo que arroja un saldo positivo de 16,3%.
Frente a la evolución de los precios de venta promedio para el próximo trimestre, el 66,3% de los comercios prevé aumentos, el 31,4% proyecta estabilidad y el 2,3% vaticina bajas. En relación al empleo, el 81,4% de las firmas no contempla modificaciones en su dotación de personal, al tiempo que el 15,1% anticipa recortes y el 3,5% proyecta contrataciones.





