Meghan Markle manifestó estar “profundamente consternada” ante las noticias que relacionan a su padre, Thomas Markle, con presuntas imágenes de abuso sexual infantil. A través de un portavoz, la esposa del príncipe Enrique señaló que sus pensamientos están con los menores que hayan podido resultar afectados.
La postura de la duquesa se conoció después de que el periódico The Sun informara que su hermanastro, Thomas Markle Jr., aseguró haber hallado una serie de archivos de ese tenor en la antigua residencia familiar en Filipinas. Por su parte, Thomas Markle rechazó las imputaciones y las calificó como “mentiras repugnantes” en declaraciones difundidas por el Daily Mail.
Fuentes oficiales señalaron que la Policía Metropolitana británica había notificado a Meghan sobre denuncias recibidas en 2018 a través de una misiva enviada a Scotland Yard y a la Oficina de Protección de la Realeza y Especializada. Dicha comunicación ocurrió en el verano boreal de ese año, poco tiempo después del matrimonio real.
En el comunicado emitido, la duquesa recordó que en 2018 se derivó una carta con señalamientos preocupantes a las fuerzas de seguridad y que las autoridades le garantizaron que el caso estaba bajo investigación. La situación se añade al distanciamiento previo entre Meghan y su progenitor, en medio de la controversia mediática que involucra a la familia.
“Espero que ahora se entienda que, a pesar de la distorsión difundida por ciertos medios de comunicación a lo largo de los años, mi distanciamiento de mi padre y mi decisión de no permitirle tener contacto con nuestros hijos se debieron a una sola razón: protegerlos. Confiaba en que las autoridades estaban haciendo lo mismo por otras familias”, expresó la duquesa de Sussex.
“Si bien la magnitud de lo que se ha descubierto es más repugnante de lo que uno podría imaginar, mi más sincera esperanza es que se haga justicia plenamente y que la prioridad siga siendo la seguridad y la protección de los niños inocentes”, agregó.
El informe periodístico indicó que la advertencia de 2018 fue transmitida a Meghan por la unidad de protección especializada y de la realeza de la policía metropolitana. Thomas Markle padre se encuentra distanciado de la duquesa desde que faltó a su boda con el príncipe Enrique por cuestiones de salud y no conoce a sus nietos, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5.
De acuerdo con The Sun, Thomas Markle Jr. indicó a los investigadores en Filipinas que encontró una gran cantidad de archivos de abuso sexual infantil en equipos informáticos guardados en cajas en la vivienda de Cebú. El hermanastro, de 60 años, también afirmó haberse comunicado con el FBI en Estados Unidos.
Thomas Markle negó de manera categórica las acusaciones y sostuvo ante el Daily Mail que los dispositivos no estaban en su poder desde que dejó México en enero de 2025 para trasladarse a Filipinas. Actualmente internado en un centro de rehabilitación en Florida tras la amputación de su pierna izquierda, declaró al medio que está conmocionado y dolido por las acusaciones de su hijo, a las que tildó de tonterías y mentiras destinadas a destruirlo.





