El Gobierno estadounidense reconoció de manera oficial que cuenta con dispositivos de control orbital diseñados para proteger a sus tropas ante posibles ataques. La declaración estuvo a cargo del secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, en el marco de la conferencia anual Air, Space and Cyber llevada a cabo en la localidad de National Harbor, Maryland.
Durante su exposición, el funcionario manifestó: “Estados Unidos cuenta actualmente con armas de control espacial en órbita capaces de defender a la fuerza conjunta”. Pese al anuncio, el representante oficial evitó dar detalles acerca de las especificaciones técnicas, el número de aparatos ubicados fuera de la atmósfera o la fecha exacta en la que entraron en funcionamiento.
Meink justificó la medida como una respuesta al avance de tecnologías militares y espaciales impulsado por otras naciones. En la misma línea, subrayó la importancia de mantener la ventaja táctica en el ámbito aéreo y exterior, y remarcó que el país tomó recaudos frente a potenciales riesgos.
Por su parte, autoridades del sector castrense alertaron en distintas ocasiones sobre el progreso de recursos bélicos espaciales por parte de China y Rusia. Según la Fuerza Espacial norteamericana, Pekín integró equipos de esta índole en su plan de actualización castrense, al tiempo que Moscú visualiza al espacio como un posible terreno de combate.
En paralelo, la administración estadounidense avanza en el desarrollo de un esquema de interceptores espaciales y una red de satélites orientada al monitoreo de blancos móviles. Meink indicó que los primeros envíos al espacio de esta flota satelital se pondrán en marcha en septiembre, aunque omitió especificaciones técnicas sobre la iniciativa.
Cabe destacar que el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre firmado en 1967 prohíbe el posicionamiento orbital de artefactos nucleares o de aniquilación masiva, pero no veta de forma absoluta el uso de armamento convencional en el espacio. La Fuerza Espacial fue establecida en 2019 en el transcurso del primer mandato de Donald Trump como una división castrense dependiente del Departamento de la Fuerza Aérea.





