El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dará este martes el discurso de apertura del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en cumplimiento de la tradición que le asigna ese rol a su país. Un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas señala que la reforma de la ONU y de su Consejo de Seguridad figurarán entre los ejes del encuentro multilateral. Desde hace años, Brasil impulsa una actualización en la estructura y el funcionamiento del organismo debido a sus inconvenientes para gestionar los conflictos globales con eficacia, de acuerdo con la agencia Xinhua.
Antes de su exposición, el jefe de Estado brasileño mantendrá un encuentro con Guterres, al tiempo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hablará en segundo lugar durante la jornada según la prensa de Brasil. Antes de partir, Lula da Silva expresó en un mensaje: Somos un país soberano, de economía fuerte y que cuida a su población y sus riquezas. Que respeta a todo el mundo y exige respeto. Y que defiende la paz y el diálogo entre las naciones. Durante su alocución de este martes, el mandatario pondrá el foco en el valor del multilateralismo, la negociación para destrabar disputas, el cumplimiento del derecho internacional humanitario y el principio de no interferencia en asuntos internos.
Por otra parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, arribó en la madrugada de este lunes a Nueva York para participar en la Asamblea General y cumplir con compromisos diplomáticos. La Casa Blanca informó que la mandataria sudamericana mantendrá un encuentro con Trump, previsto en los márgenes del evento tras haber sido anunciado el sábado pasado por el Gobierno estadounidense en una conferencia telefónica. Rodríguez afirmó que su agenda de trabajo estará basada en el respeto, la cooperación y el entendimiento.
El rol de Irán se perfila como otro de los temas centrales del cónclave, luego de que Estados Unidos informara que autorizará el ingreso de altos funcionarios iraníes a las reuniones de alto nivel. El Departamento de Estado indicó que la medida se adoptó de acuerdo con las obligaciones como país anfitrión. Asimismo, la administración estadounidense precisó que la delegación visitante tendrá restricciones de movilidad y prohibiciones para adquirir artículos de lujo y otros bienes.





