Miles de estudiantes y trabajadores se manifestaron este viernes en más de cincuenta ciudades italianas para reclamar mayores presupuestos destinados a la educación y soluciones frente al incremento del costo de vida. La jornada de huelga y marchas, que contó con un importante despliegue policial, se desarrolló en medio de tensiones y carteles incendiados con la imagen de la primera ministra Giorgia Meloni.
La convocatoria estuvo a cargo del sindicato USB, con la participación de jóvenes y agrupaciones opositoras a la política general del Gobierno y al gasto militar. Durante las protestas se registraron escaramuzas con las fuerzas de seguridad y los manifestantes exigieron un cambio de prioridades bajo la consigna Bajen las armas y suban los salarios.
Las movilizaciones se suman a semanas de reclamos estudiantiles con campamentos y ocupaciones de establecimientos educativos, impulsadas por movimientos similares en países vecinos como Francia y España. Si bien el transporte público funcionó con demoras y el paro fue considerado de carácter político más que general, las autoridades mantuvieron la alerta ante posibles desmanes.
El Ejecutivo nacional expresó su preocupación por la posible actuación de grupos minoritarios violentos, luego de los destrozos registrados en manifestaciones previas. Manifestar es un derecho, destruir ciudades no, advirtió la mandataria, mientras la estrategia policial se centró en aislar rápidamente a los agitadores para evitar mayores incidentes.





