El jefe de Estado de Paraguay, Santiago Peña, comunicó este jueves su renuncia al cargo tras el colapso del Ueno Bank y la imposibilidad de los clientes para retirar su dinero, en un escenario atravesado por tensiones políticas, sociales y económicas. La dimisión fue difundida por el propio mandatario mediante un mensaje en su perfil oficial de la red social X.
"Queridos compatriotas, hoy me dirijo a ustedes en uno de los momentos más difíciles de mi vida y con la convicción de que nuestra república siempre debe estar por encima de cualquier persona y circunstancia", señaló Peña en su publicación. La salida del gobernante se precipitó mientras sectores de la oposición y legisladores disidentes del Partido Colorado impulsaban un proceso de enjuiciamiento en el Congreso por presunto mal desempeño.
"He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas", expresó el mandatario saliente. A su vez, añadió: "Quiero pedir disculpas al pueblo, si en algún momento he fallado, nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí".
El presidente del Senado, Basilio Núñez, había reclamado públicamente la salida de Peña y cuestionó el manejo de los fondos en medio del conflicto que generó la insolvencia de la entidad bancaria. "Como titular del Congreso de la Nación, no nos ubicaremos del lado del despojo de los fondos públicos, privados, de los ahorristas y de los jubilados", aseveró Núñez en su cuenta de X.
La controversia incluye señalamientos sobre una investigación difundida el 17 de octubre, la cual indicó que Ueno Holding Saeca abonó unos 30.000 millones de guaraníes a una firma donde Peña aparecía como accionista. Asimismo, el panorama se vio agravado por la designación de Carlos Carvallo al frente del Banco Central en septiembre de 2023, y por las inversiones del Instituto de Previsión Social en el banco afectado.





