El físico y premio Nobel Michel Mayor calificó de «absoluta locura» la idea de colonizar Marte u otros planetas, al señalar que se trata de una posibilidad fuera del alcance de los seres humanos. Durante una entrevista en Granada, el astrofísico suizo sostuvo que la humanidad debe asumir que la Tierra es su único hogar y dedicarse a protegerlo.
«Se dicen muchísimas estupideces en este tema. Un multimillonario dice que dentro de un siglo habrá un millón de personas viviendo en Marte. Es pura fantasía. No tengo nada en contra de la ciencia ficción, pero hay que separar claramente la ficción de la física. No iremos», afirmó Mayor, galardonado en 2019 por hallar el primer exoplaneta que orbita una estrella similar al Sol.
El especialista detalló que incluso si se encontrara un planeta gemelo a treinta años luz, viajar hasta allí requeriría una velocidad cercana a la de la luz y una cantidad imposible de energía. En cuanto a Marte, recordó que carece de oxígeno, su atmósfera es principalmente de dióxido de carbono, argón y nitrógeno, y su suelo resulta tóxico.
«Salvo que a la gente le guste vivir bajo tierra, nunca viviremos allí. Nuestro pequeño planeta no está tan mal. Lo que debemos hacer es cuidarlo», expresó antes de participar en el Congreso Severo Ochoa del Instituto de Astrofísica de Andalucía.
El científico manifestó su preocupación por la injerencia de intereses privados y grandes fortunas en la exploración espacial, un ámbito que en su opinión se alejó de la curiosidad científica para volverse comercial. Criticó también que el lanzamiento masivo de satélites en órbitas bajas perjudica las observaciones del cosmos.
«Para ellos se trata exclusivamente de hacer dinero, de enviar turistas espaciales… No soy partidario de esa deriva», aseguró.
Por otro lado, Mayor calificó como un reto «colosal» pero optimista la búsqueda de vida extraterrestre para la próxima generación de astrofísicos, quienes intentan hallar planetas del tamaño de la Tierra con temperaturas adecuadas para reacciones químicas. No obstante, advirtió que la mayor dificultad actual es la actividad magnética de las estrellas, la cual genera manchas y erupciones que dificultan las mediciones.
En cuanto a la vida inteligente, el físico mantuvo la prudencia y recordó que más de sesenta años de trabajo del proyecto SETI con radiotelescopios no han arrojado resultados positivos. «Nadie sabe nada al respecto. Lo único constatable a día de hoy es que no se ha obtenido ningún resultado. En la Tierra, durante la mayor parte del tiempo, la vida fue sumamente simple. No debemos centrarnos únicamente en formas de vida complejas como nosotros», manifestó.
Por último, adelantó que en diciembre se anunciará el descubrimiento de un millar de nuevos planetas gracias a la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea, y destacó el potencial de otra iniciativa europea llamada PLATO para caracterizar exoplanetas similares a la Tierra.





