El mandatario de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, valoró la intervención del Estado provincial frente a la crecida de las aguas provocada por el fenómeno climático de El Niño. La región del Litoral sufre las peores consecuencias de este proceso atmosférico, el cual forzó a las represas de Itaipú y Yacyretá a funcionar al límite y a abrir sus compuertas para derivar caudales masivos hacia el río Paraná con el fin de impedir fallas estructurales.
En diálogo con Radio Rivadavia, el mandatario advirtió que las previsiones meteorológicas anticipan un escenario complejo para los meses de diciembre, enero y febrero. Asimismo, precisó que durante los últimos siete días se alcanzó un punto crítico que requirió el traslado de seis personas evacuadas en la ciudad de Concordia.
A raíz de esta situación, el gobernador entrerriano remarcó la importancia de la gestión estatal en tareas preventivas y de infraestructura, y admitió que si bien a la naturaleza no se le gana, el Estado cuenta con herramientas para morigerar las consecuencias de este tipo de contingencias. Frigerio señaló que se llevaron a cabo diversas obras de infraestructura con anterioridad, se estructuró un esquema coordinado para las evacuaciones y se estableció un protocolo de actuación.
El titular del Ejecutivo provincial afirmó que no se le puede ganar al fenómeno pero aclaró que se encuentran preparados, al tiempo que consideró necesario pedir para que la situación no adquiera ribetes dramáticos. En territorio entrerriano también se produjeron desbordes hídricos en las localidades de Colón, Concepción del Uruguay y Concordia, en esta última con el efecto conttenedor del embalse de Salto Grande sobre el río Uruguay.
Otro de los puntos críticos se ubicó en Misiones, donde el caudal del río Iguazú se incrementó diez veces por encima de su promedio habitual en pocas horas. El caudal anegó tramos de los senderos turísticos y motivó el cierre preventivo del Parque Nacional Iguazú para proteger a los turistas durante la jornada de este lunes.
El caudal hídrico proveniente del sur brasileño mantiene en estado de alerta roja a las comunas costeras litorales, mientras personal de Defensa Civil y administraciones locales llevan adelante operativos de emergencia y consolidan las defensas sobre las costas.





