La Cámara de Diputados de Italia dio el visto bueno a una nueva ley electoral impulsada por Giorgia Meloni

La Cámara de Diputados de Italia aprobó una nueva normativa electoral que deja el camino despejado para su aplicación en los próximos comicios generales, programados para 2027.

La iniciativa impulsada por la administración de la primera ministra Giorgia Meloni cosechó 227 votos afirmativos y 164 negativos en una instancia de votación secreta.

Esta aprobación constituyó de manera fáctica el puntapié inicial de la campaña electoral. A pesar de que el mandato legislativo actual se extiende hasta septiembre de 2027, en los pasillos parlamentarios ya circulan versiones sobre posibles comicios anticipados, aunque una votación antes del 14 de abril resulta poco probable, según indicó Euronews a la Agencia Noticias Argentinas.

Tras el resultado, Meloni se apuró en celebrar el triunfo legislativo como una muestra de cohesión interna. "A quienes esperaban ver una división en el centroderecha, hoy respondemos con hechos: estamos unidos, sólidos y decididos a cumplir los compromisos adquiridos con los ciudadanos", expresó mediante un mensaje en las redes sociales.

Durante el desarrollo de la sesión, los legisladores opositores manifestaron su rechazo con carteles que portaban consignas como "Ley amañada", "No al arreglo" y "Con el diésel Meloni a 3 euros".

Al fundamentar su voto, Elly Schlein, diputada y secretaria general del Partido Democrático, cuestionó la normativa. "Primero los escaños. Ese es su lema. Votaremos firmemente en contra de esta ley electoral, diseñada no para los votantes, sino para proteger a los ya elegidos. Con nuestra alianza progresista podremos ganar bajo cualquier ley electoral y cambiar la vida de los italianos", sostuvo.

Por su parte, Giuseppe Conte, líder del Movimiento Cinco Estrellas, emitió duras críticas al sostener que el proyecto fue confeccionado con el fin de asegurar el triunfo de la coalición gobernante.

El dirigente concluyó: "Solo falta un detalle para garantizar su futuro control del Parlamento: especificar que la bonificación por mayoría se otorgue a un primer ministro con ojos claros".

El articulado contempla un bono de gobernabilidad fijo de 70 diputados y 35 senadores para la fuerza con mejor desempeño si supera el 42% en ambas cámaras. Si no se alcanza ese porcentaje o si ambas cámaras arrojan resultados distintos, los escaños se asignarán mediante un sistema de representación proporcional pura.

La reforma incluye además el retorno del voto por preferencias a través de un esquema mixto, donde la boleta incluirá una nómina de seis nombres ubicada debajo del logotipo partidario. Los votantes podrán consignar hasta tres preferencias respetando la alternancia de género, caso contrario se anularán la segunda y tercera opción, y ningún candidato podrá postularse en más de cinco circunscripciones plurinominales.

Asimismo, la legislación fija un tope para la cantidad de bancas acumuladas entre las obtenidas en circunscripciones y el premio, estableciendo un límite máximo de 220 diputados y 113 senadores.

Entre las modificaciones más aguardadas, el artículo 8 habilita el derecho al voto para aquellos ciudadanos que residen fuera de su distrito de empadronamiento.

En cuanto a la moción de confianza, se trata de una herramienta destinada a acelerar el tratamiento de proyectos y acotar el debate parlamentario y la obstrucción de la oposición. A través de este mecanismo, los legisladores votan el proyecto oficial sin la alternativa de presentar enmiendas.

La continuidad del gobierno queda supeditada al resultado de este proceso, de modo que una negativa de la Cámara provoca la caída automática de la administración.