A partir del 1° de enero de 2027, la Ciudad de Buenos Aires dejará de aplicar las retenciones bancarias del impuesto a los Ingresos Brutos a más de 83.000 contribuyentes. La medida comprenderá tanto a los contribuyentes locales como a aquellos inscriptos bajo el régimen de Convenio Multilateral.
La exención de estas retenciones automáticas alcanzará de forma precisa a 83.415 personas humanas que registren una facturación inferior a los 127 millones de pesos durante el año 2026. Este universo abarca al 61% de las 136.317 personas humanas que forman parte en la actualidad del padrón del Sistema de Recaudación y Control de Retenciones sobre Acreditaciones Bancarias (SIRCREB), de acuerdo con la información difundida en un comunicado.
A partir de esta modificación, pequeños comerciantes, emprendedores y trabajadores independientes dejarán de sufrir deducciones sobre sus acreditaciones. Según lo comunicado por la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), el cambio en el padrón responde a "respuesta a una solicitud reiterada entre los vecinos".
Desde la entidad fiscal explicaron que "en la práctica, la exclusión del padrón representa un alivio financiero" para que los pequeños contribuyentes puedan "contar con sus ingresos completos al momento de cobrar, en lugar de adelantar parte del impuesto". De manera paralela, el distrito porteño se sumará al Sistema de Recaudación sobre Acreditaciones en Cuentas de Pago (SIRCUPA), el sistema que efectúa retenciones de Ingresos Brutos sobre dinero acreditado en billeteras virtuales y plataformas digitales, operativo hoy en 21 de las 24 jurisdicciones provinciales.
Como el SIRCUPA emplea el mismo padrón que el SIRCREB, los más de 83.000 contribuyentes exceptuados no sufrirán retenciones ni en cuentas bancarias ni en billeteras virtuales y quedarán exentos sin requerir la realización de ningún trámite. La iniciativa "se enmarca en un proceso que la Ciudad viene llevando adelante para actualizar su sistema tributario y sus regímenes de recaudación, a fin de avanzar hacia una mayor armonización fiscal".
Por último, los funcionarios señalaron que el esquema renovado apunta a "garantizar mayor equidad al equiparar el tratamiento entre quienes perciben ingresos por su actividad a través de cuentas bancarias y quienes lo hacen mediante billeteras virtuales", al tiempo que "permite reforzar el control sobre la evasión".





