El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó durante su estadía en la ciudad colombiana de Barranquilla que Washington no descarta la apertura de bases militares o compartidas orientadas a la lucha contra el crimen organizado.
En una conferencia de prensa, el funcionario señaló que este tipo de instalaciones suelen ser compartidas y que cualquier iniciativa de ese tipo requerirá una propuesta y la colaboración de las autoridades de Colombia. Por otro lado, expresó la disposición de su país para colaborar en materia de seguridad y sostuvo que, mediante el incremento de la cooperación bilateral, se podría recuperar la certificación antidrogas para Colombia en 2027.
Rubio valoró la incorporación de Colombia al denominado Escudo de las Américas e indicó que ambas naciones realizarán operativos conjuntos contra organizaciones delictivas que operan en territorio colombiano y que, según indicó, se refugian en Venezuela. Asimismo, indicó que el Departamento de Defensa estadounidense mantiene gestiones con la administración de Abelardo de la Espriella para definir la adquisición de radares, tecnología de inteligencia y otros recursos destinados a enfrentar a los grupos armados.
Por su parte, el senador e referente opositor Iván Cepeda sostuvo que la política antidrogas impulsada por Estados Unidos y la gestión actual repite el esquema que, a su juicio, fracasó en el país durante cincuenta años. Desde la coalición del Pacto Histórico reclamaron la preservación de la soberanía nacional y recordaron que todo convenio internacional firmado por De la Espriella que implique obligaciones estatales deberá pasar por el análisis del Congreso y la Corte Constitucional.
La agenda internacional del funcionario norteamericano contempla además escalas en Perú y Ecuador, de acuerdo con la información difundida.





