Militares bolivianos advierten que actuarán si las protestas vulneran la Constitución

Las Fuerzas Armadas de Bolivia se encuentran preparadas para intervenir en caso de que las manifestaciones pongan en riesgo el orden constitucional, en un contexto marcado por la vigencia de un estado de excepción y las tensiones ante las convocatorias de la oposición. El comandante en jefe de la institución castrense, general Víctor Hugo Balderrama, señaló en declaraciones a la prensa que tanto militares como policías están listos para defender a la ciudadanía y cumplir con la Carta Magna.

El jefe castrense indicó que los efectivos aplicarán la normativa vigente con el propósito de garantizar la libre circulación en el territorio nacional, recordando que el estado de excepción continúa activo. Las declaraciones se producen luego de que el expresidente Evo Morales estableciera un plazo al Ejecutivo que vence el próximo 3 de octubre para revocar decretos sobre la eliminación de subsidios a los combustibles y otras disposiciones económicas.

Ante este escenario, el exmandatario advirtió que liderará una protesta a escala nacional desde el 13 de octubre si el Gobierno no responde a sus reclamos. Por su parte, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, cuestionó los dichos del exgobernante al calificarlos de incoherentes y remarcó que ningún sector se encuentra por encima de la normativa vigente.

En paralelo, el paro nacional lanzado por los transportistas contra la quita del subsidio al diésel arrancó con un acatamiento dispar, mientras la administración central busca destrabar el conflicto mediante negociaciones. El ministro Justiniano detalló que la medida de fuerza presenta focos principales en el departamento de Santa Cruz, la ciudad de Sucre y puntos aislados, aunque la mayoría de los centros urbanos opera con relativa normalidad.

En las ciudades de La Paz y El Alto, el servicio de transporte funcionó sin alteraciones durante la jornada del lunes. A esto se sumó la decisión del transporte libre y de los sectores de transporte pesado nacional e internacional de no adherirse a las medidas de fuerza, lo que amortigua el alcance de la protesta.