Un total de 18 calles porteñas modificarán su sentido de circulación con el propósito de adecuarse al funcionamiento del nuevo Trambus. La medida comenzará a aplicarse desde el próximo martes 15 de septiembre como parte de los preparativos para la puesta en marcha de esta línea de transporte público totalmente eléctrica hacia finales de 2026.
La decisión fue adoptada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires e iniciará con una primera etapa centrada en cinco calles ubicadas en los barrios de Caballito y Almagro. El objetivo principal es optimizar las maniobras viales, elevar los niveles de seguridad en el tránsito y mejorar la accesibilidad, modificaciones que se implementarán de forma paulatina en tres fases con la presencia de agentes de tránsito.
A partir del 15 de septiembre, la avenida La Plata circulará en sentido único de sur a norte en el tramo comprendido entre Chaco/Quito y la avenida Rivadavia. Por su parte, la calle José Mármol operará de norte a sur entre la avenida Rivadavia e Hipólito Yrigoyen.
En la misma línea, el tramo de Hipólito Yrigoyen situado entre Muñiz y José Mármol adquirirá doble sentido de circulación. La calle Quito funcionará en sentido único de oeste a este entre la avenida La Plata y Muñiz, mientras que Pringles tendrá sentido único de norte a sur entre Lezica y la avenida Rivadavia.
Esta etapa inicial también contemplará restricciones para estacionar en determinados sectores. En la avenida La Plata se prohibirá el estacionamiento durante las 24 horas en ambos lados, al tiempo que en Quito se autorizará únicamente sobre el margen par y se prohibirá estacionar y detenerse en el sector impar, donde se emplaza la ciclovía.
Asimismo, el trayecto de la línea 2 de colectivos hacia Lomas del Mirador sufrirá desvíos. En lugar de circular por Quito, avenida La Plata y avenida Rivadavia como lo hace actualmente, lo hará por Quito, Quintino Bocayuva y avenida Rivadavia.
Las siguientes fases del plan comprenderán cambios viales en la avenida Honorio Pueyrredón, avenida Acoyte, Juan B. Ambrosetti, Felipe Vallese y Balcarce durante la segunda etapa, y en las calles Zañartú, Gibson y Butteler en la tercera.
El ministro de Movilidad e Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, indicó que la llegada del Trambus se integra en un proceso de renovación del transporte urbano. El funcionario señaló que la meta consiste en avanzar hacia una red de transporte integrada, moderna y sustentable.
El servicio operará a lo largo de un trayecto de 20 kilómetros que conectará Nueva Pompeya con la Costanera Norte y Aeroparque, cruzando ocho barrios mediante carriles exclusivos y preferenciales. Las unidades contarán con prioridad de paso en cruces principales a través de semáforos observados capaces de prolongar la luz verde cuando se aproxime un vehículo.
Los rodados serán 100 porcentualmente eléctricos, silenciosos y libres de emisiones contaminantes, equipados con piso bajo, rampas en cada acceso, sectores destinados a personas con movilidad reducida y cochecitos, internet inalámbrico gratuito, validadores multipago y carteles audiovisuales con datos actualizados en tiempo real.
Las paradas se ubicarán a una distancia aproximada de 500 metros entre sí e incluirán once paradores principales emplazados en sitios estratégicos para operar como centros de combinación con otros medios de movilidad. La traza ofrecerá conexiones con las líneas A, B, D, E y H de subte, cuatro trazas de trenes metropolitanos y el sistema público de bicicletas EcoBici.
El recorrido interconectará los barrios de Nueva Pompeya, Parque Patricios, Boedo, Parque Chacabuco, Almagro, Caballito, Villa Crespo y Palermo, facilitando viajes sin escalas entre Nueva Pompeya y la Costanera Norte. Los coches, fabricados en el país, podrán trasladar a 80 pasajeros en su formato estándar y a 120 en las unidades articuladas.





