A una hora y media al norte de la ciudad de Nueva York, situado en una zona montañosa, se encuentra el Storm King Art Center, un museo al aire libre que expone creaciones de artistas como Calder, Noguchi o Serra con el propósito de seguir inspirando al mundo tras cumplir 66 años.
El centro fue establecido en 1960 por los empresarios del sector industrial Ralph E. Ogden y H. Peter Stern, y abarca unas 200 hectáreas de campo que reciben a los visitantes con ‘El arco’, una estructura de acero de 15 metros de altura creada por Alexander Calder.
«La obra de Calder es una de las joyas de la colección», expresó su directora ejecutiva, Nora Lawrence, elegida por unanimidad por la junta en 2025 y quien se convirtió en la primera líder ajena a la familia fundadora tras desempeñarse como directora artística y comisaria jefa.
«Me gusta cómo se completa con las personas que caminan hacia ella y pasan por debajo: se convierten, a la vez, en parte del paisaje y de la escultura», indicó la directora, que ha participado en la renovación del recinto durante sus 15 años de trayectoria.
En el predio se exhiben habitualmente unas 100 esculturas rodeadas por prados, árboles y la montaña de Schunnemunk, cuyos fundadores donaron 850 hectáreas mediante su empresa Star Expansion para que hoy formen parte de un parque natural protegido.
«Hemos trabajado durante años para conservar el espacio natural, tanto dentro de nuestro terreno como en los alrededores. Preservar estas vistas y colaborar con organizaciones locales de conservación es fundamental para mantener este lugar verde, bello y exuberante», afirmó.
Lawrence explicó que el modelo de la institución sin ánimo de lucro se basa en que «nadie es dueño de este sitio: está gestionado y financiado por donaciones, admisiones, eventos públicos y privados».
La entidad se encuentra «dirigida por una junta que trabaja con el equipo del museo para tomar decisiones y orientar a la institución hacia el futuro», añadió la responsable sobre este esquema replicado a nivel global.
La organización recibió recientemente una inyección de 53 millones de dólares, con un 20 % de fondos públicos, destinada a mejorar y ampliar las instalaciones, lo que incluyó la construcción de un edificio para conservar, fabricar y mantener las obras.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, relacionó la inversión con el «crecimiento» del museo, avalado por estadísticas que muestran un incremento del 76 % en la audiencia desde que Lawrence se sumó como comisaria en 2011, hasta alcanzar los 140.000 visitantes en 2025 según un portavoz.
Varias de las piezas permanentes o temporales han generado alto impacto en internet, donde la difusión en redes sociales atrae visitantes y destaca obras como ‘Mirror fence’, de Alyson Shotz.
La agenda del espacio incluye recorridos guiados, charlas, actividades, conciertos y residencias artísticas, además de haber albergado recientemente un desfile de la marca sostenible Collina Strada, calificado por Lawrence como «la guinda del pastel».
Próximamente se sumarán modificaciones como la incorporación en noviembre de la nueva comisaria sénior Anne Reeve para impulsar proyectos que traten temáticas actuales, de acuerdo con un comunicado de la directora.
Hasta ese mes se exhiben muestras temporales como ‘Mensaje desde el barro’, de Anicka Yi, que une biología, geología e historia, y para 2027 se proyecta la primera muestra en Estados Unidos enfocada en la escultura al aire libre de Ellsworth Kelly, según datos de Artnet News.
«Servimos a una comunidad local, regional, nacional e internacional. Queremos que las personas vengan aquí y encuentren obras extraordinarias que no ven todos los días, en una escala y un entorno que hacen que la experiencia sea única», concluyó la directora.





