Tarcísio de Freitas aceptó el triunfo de Lula da Silva pero cuestionó la organización de los comicios

El gobernador del estado de San Pablo, Tarcísio de Freitas, aceptó por primera vez este martes el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial, dos días después de los comicios y a pesar de cuestionar la organización del proceso.

El mandatario local, que se desempeñó como jefe de campaña de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta, agradeció al senador opositor y a los votantes por el respaldo recibido durante la contienda.

En las elecciones del domingo, Lula se impuso como presidente de la República al reunir 64.256.232 sufragios, en tanto que Bolsonaro alcanzó 59.826.041 votos en una definición reñida.

Tarcísio sostuvo que, más allá de la finalización de los comicios, continúa vigente la demanda de transformación de los ciudadanos que apoyaron a la derecha y mencionó la baja de gastos estatales, la reducción impositiva, el estímulo a la actividad emprendedora y el combate a la delincuencia.

El gobernador cuestionó además la administración del proceso electoral al señalar un uso excesivo de recursos estatales, la implementación tardía de programas y la intervención del Poder Judicial, aunque aclaró que aceptar el marcador no implica callar ante los excesos.

A su vez, el funcionario provincial planteó que el país quedó fragmentado y consideró necesario consolidar a la derecha para fiscalizar a la próxima gestión, remarcando que el sector obtuvo peso institucional en el Congreso y en los distritos.

Por último, el titular del ejecutivo paulista indicó que el Parlamento tendrá una función central para lograr la pacificación nacional y perfeccionar las instituciones políticas, judiciales y del sistema en general.