A más de una década y media de su disolución, la banda británica Oasis regresa a la pantalla grande con un documental que retrata su gira de reencuentro Live '25 y el vínculo entre los hermanos Liam y Noel Gallagher. Oasis: Don’t Look Back in Anger se estrenó esta semana en las salas de cine tras haber sido presentado fuera de competencia en el Festival de Venecia.
La dirección del largometraje estuvo a cargo de Will Lovelace y Dylan Southern, mientras que el guion fue escrito por Steven Knight. La producción combina material de los conciertos, ensayos y detrás de escena, además de entrevistas con los músicos y registros de los preparativos que llevaron al grupo a recorrer distintos continentes.
El eje de la película no se centra en los motivos de la separación ocurrida en 2009 ni en las históricas disputas de los hermanos. En su lugar, la historia prioriza la reconstrucción gradual del vínculo entre ambos y el espacio común que encuentran a través de sus canciones, acompañando esto con la perspectiva de sus seguidores y un registro masivo de los recitales.
La recepción de la crítica señala que el tono del filme se inclina fuertemente hacia la emoción y la nostalgia, lo cual puede ser percibido por algunos sectores como un enfoque demasiado complaciente con la reconciliación. Sin embargo, este planteo busca reflejar la capacidad de las composiciones para evocar una época y consolidar una experiencia colectiva entre personas de diversas generaciones.
El repertorio del documental incluye varios de los temas más representativos de la banda, tales como Live Forever, Supersonic, Slide Away, Wonderwall, Champagne Supernova y Don’t Look Back in Anger. Asimismo, la obra destaca la participación de Paul “Bonehead” Arthurs, quien se desempeñó como guitarrista en los inicios del grupo.
En su paso por el país, el largometraje incorpora una secuencia particular que vincula al britpop con una expresión de la cultura futbolera local. A pesar de los dos recitales brindados en el estadio Monumental, el equipo de filmación optó por incluir imágenes de simpatizantes de San Lorenzo en el estadio Nuevo Gasómetro.
La escena fue registrada en la previa de un encuentro frente a Sarmiento, donde los simpatizantes utilizaron bombos y banderas para interpretar una versión adaptada de Wonderwall con una letra dedicada a su club. De esta manera, el documental refleja cómo composiciones creadas en Manchester tres décadas atrás logran trascender fronteras y adquirir nuevos significados en una tribuna de Buenos Aires.





