El dirigente sindical Facundo Moyano fue imputado por el delito de desobediencia debido a un presunto encuentro con la modelo Candela Arizaga. La medida se adoptó en el marco de las restricciones dispuestas en la causa donde el gremialista se encuentra acusado de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad.
Voceros de la investigación indicaron a la Agencia Noticias Argentinas que la fiscalía determinó la existencia de elementos suficientes para verificar la reunión. Esto ocurre a pesar de un informe previo que señalaba la imposibilidad de reconstruir la escena a través de fuentes abiertas.
La denuncia sobre el supuesto episodio se originó tiempo atrás e indicaba que el hecho habría ocurrido en el Aira Apart Hotel Buenos Aires, situado en el centro de la Ciudad. Una situación de este tipo representaba el incumplimiento de las medidas restrictivas impuestas al imputado y podía derivar en su detención.
A partir del análisis de las tareas investigativas, se estableció que el ex diputado ingresó al alojamiento el 31 de agosto, se retiró el 11 de septiembre y ocupó la habitación 603.
El martes 15 de septiembre por la tarde, integrantes del Ministerio Público Fiscal y de la Unidad de Apoyo Operativo de las Fuerzas de Seguridad acudieron al establecimiento ubicado en la avenida Belgrano al 538.
En el lugar, una empleada recibió a los agentes y entregó de forma voluntaria el dispositivo DVR del hotel. El aparato fue derivado al Gabinete Multimedia en la sede de la calle Chacabuco al 151 para su peritaje, aunque los elementos recolectados no registraron la presencia de Arizaga durante el período en que se hospedó el sindicalista.
En tanto, el abogado defensor de Moyano, Miguel Molina, solicitó este jueves que se dejen sin efecto las medidas restrictivas que pesan sobre su asistido. Asimismo, requirió que se garantice su derecho a ser oído en caso de dictarse un pronunciamiento contrario.





