La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo supera los 5.000 fallecidos

Las autoridades congoleñas informaron que el brote de ébola iniciado el 15 de mayo en el este de la República Democrática del Congo, y que se expandió a otras provincias, causó la muerte de más de 5.000 personas.

El reporte más reciente del Instituto Nacional de Salud Pública de la RDC, con información recopilada hasta el 29 de octubre, contabiliza 10.351 infecciones confirmadas y 5.026 decesos.

El virus registra una tasa de letalidad del 48,6 % y un porcentaje de seguimiento de contactos del 84,5 %. Hasta la fecha, 2.788 pacientes superaron la enfermedad y otros 1.101 permanecen hospitalizados o aislados.

«La situación resalta la necesidad de reforzar la detección precoz, el rastreo de contactos y los entierros dignos y seguro», afirmó el INSP.

El informe señala que las provincias orientales de Ituri, que funciona como epicentro, y Kivu del Norte concentran el mayor impacto en el territorio nacional, con el 36,4 % y el 58,4 % de los nuevos casos, respectivamente.

Ante la expansión, la agencia de salud pública de la Unión Africana y la Organización Mundial de la Salud realizaron el miércoles un pedido urgente de acción coordinada durante una reunión virtual de emergencia con ministros de Salud africanos, donde advirtieron que la epidemia no se encuentra controlada.

Este brote representa el segundo más mortífero y contagioso a nivel mundial en la historia, tras superar el registrado en la misma zona congoleña entre 2018 y 2020, aunque se mantiene lejos del episodio más grave ocurrido en África occidental entre 2014 y 2016, que dejó cerca de 11.000 muertos y 28.000 contagios.

La cepa de Bundibugyo, responsable de la actual emergencia sanitaria, no cuenta con tratamientos específicos. No obstante, la OMS desarrolla dos vacunas con ensayos de fase 1 en humanos que demostraron seguridad, aunque su proceso podría demandar varios meses.

Al mismo tiempo, la RDC puso en marcha a fines de agosto una campaña de inmunización con la vacuna Ervebo. Esta fórmula, disponible a gran escala y creada originalmente para la variante Zaire, mostró indicios positivos contra Bundibugyo en animales.

La propagación alcanzó a la vecina Uganda, donde la OMS declaró el cierre del brote el 26 de agosto tras registrar 20 contagios confirmados, que incluyeron 15 casos importados desde la RDC y dos muertes.

Además de la RDC y Uganda, se identificaron casos relacionados con el brote congoleño en Kenia, con nueve contagios y dos fallecimientos, y en Nigeria, con un caso.