El Ministerio de Seguridad bonaerense y el Municipio de Avellaneda encendieron las alertas tras desatarse una interna en la barra brava de Racing. La situación se originó a partir del pedido de detención contra el líder del grupo, Leandro "Leo" Paredes, quien permanece prófugo luego de golpear a un exmiembro de "la Guardia Imperial".
La Justicia ordenó capturar a Paredes por agredir a Walter Alagastino en la tribuna durante un partido. Por su parte, la Policía Bonaerense y la Policía Federal lo buscan intensamente, mientras las facciones disidentes intentan aprovechar su ausencia para retomar el control de las tribunas del Cilindro.
"La Policía está buscando a ese Paredes, pero también mira lo que está sucediendo en la interna con ese grupito que quiere volver. Ya quisieron años antes, pero no pudieron y ahora vuelven a la carga, sobre todo envalentonados porque el 'capo' no está y porque hay un desorden generalizado por los malos resultados futbolísticos y por algunas cuestiones institucionales como dirigentes que se van del club", indicó un jefe policial a la Agencia Noticias Argentinas.
Integrantes de la barra oficial, denominada "Los Pibes de Racing", expresaron sorpresa por la velocidad de las medidas adoptadas por el juez subrogante Hugo Llado, quien dictó la prisión preventiva tras la investigación de los fiscales Mariano Zitto y Sebastián González. En esa línea, señalaron que "peleas como esas ocurren miles en muchos lados y ningún barra está preso, no se le armó semejante causa".
Alagastino reconoció públicamente su paso por "la Guardia Imperial", facción que respondió a Raúl “Huevo” Escobar desde finales de los noventa. Escobar fue el máximo jefe hasta 2021 y, a partir de 2017, cedió parte del liderazgo a José “Josi” Repetto, quien apareció mencionado en una bandera con la consigna “Vuelve Josi” que encendió las alarmas policiales.
Registros judiciales vinculan a Escobar con Sur Finanzas Group S.A. junto a Ariel Vallejo. El juez federal Tomás Rodríguez Ponte ordenó recientemente la detención de Vallejo tras incumplir las condiciones de su libertad, quedando alojado en el penal de Ezeiza bajo acusaciones de liderar una asociación ilícita y lavado de dinero vinculada a más de 15 clubes de fútbol.
Por otro lado, Alagastino estuvo vinculado al gremio de trabajadores de peajes y fue custodio de Facundo Moyano. "Facundo lo echó porque se dio cuenta de algo feo que le estaba haciendo", reveló un allegado al exlegislador a la Agencia Noticias Argentinas.
Asimismo, trascendió una fotografía de una reunión en la casa de Walter Boca, señalado como posible líder del sector disidente. En la imagen también figuran Walter "Coco" Gómez, Nelson “el Pollo” Dómene y Maximiliano Gatica, quienes fueron expulsados de la barra oficial e tildados de "traidores" a raíz del encuentro.
Boca, vinculado históricamente al rubro de medicamentos, fue indagado en 2011 en una causa por presunta reventa con sobreprecios a IOMA y a municipales de Avellaneda. Además, en 2019 asumió como director administrativo de la Obra Social del Personal Marítimo y fue desplazado siete meses después por no presentar estados contables.
A su vez, Dómene es cuestionado internamente por haber vendido a la barra de River una histórica bandera de Racing donada por el Banco Provincia en los años noventa. Mientras el pedido de captura sobre Paredes sigue vigente, las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de una escalada violenta en el distrito.





