Ataque de una banda armada deja al menos 11 muertos en Haití tras operativo de la ONU

Un grupo de al menos 11 personas fue asesinado este lunes en la comuna haitiana de Gros-Morne, en el departamento de Artibonite, por integrantes de la pandilla Kokorat San Ras. El ataque ocurrió como represalia por una operación desarrollada por la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por la Organización de las Naciones Unidas, de acuerdo con la información brindada por el alcalde local, Hubert Cénéac, en una transmisión de la emisora Radio Kiskeya.

El funcionario detalló que una unidad de Sri Lanka perteneciente a la GSF desalojó a los criminales que operaban puestos de cobro ilegales en el área, horas antes de que se registraran las primeras muertes. Los efectivos internacionales permanecieron pocas horas en el lugar antes de retornar a su base ubicada en Gonaïves, la capital departamental.

«En venganza, los hombres armados sembraron el terror entre la población. Una decena de personas perdieron la vida esta mañana en el barrio de Dosni, y se desató un ataque sobre la zona, con disparos en todas las direcciones, mataron y quemaron casas», sostuvo Cénéac en su entrevista con el medio local.

La localidad de Gros-Morne funciona como un bastión de Kokorat San Ras, una de las agrupaciones delictivas que expandieron su accionar desde Puerto Príncipe hacia Artibonite, territorio que constituye el principal sector agrícola de Haití.

El país caribeño padece una crisis de seguridad que, de acuerdo con reportes de la ONU, se expande más allá de la capital. La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh) precisó que la violencia relacionada con las pandillas y los operativos de seguridad dejó un saldo superior a los 3.000 fallecidos durante el primer semestre de 2026.

A su vez, una organización no gubernamental local indicó que al menos 164 personas fueron asesinadas en masacres perpetradas durante los meses de julio y agosto. Por su parte, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estimó que cerca de 1,5 millones de habitantes se encuentran desplazados internamente, lo que representa una cifra récord.

En este escenario, el mandato de la GSF expira esta semana y el Consejo de Seguridad de la ONU prevé realizar una votación este martes para definir su renovación.