Las elecciones legislativas del próximo martes 3 de noviembre en Estados Unidos definirán la composición del Congreso y podrían frenar la gestión de Donald Trump si el Partido Demócrata logra el control de una o ambas cámaras. La evaluación corresponde al diplomático argentino Diego Guelar, exembajador en Estados Unidos, China y Brasil, en declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas.
"El presidente Trump decidió hacer de las elecciones de medio término un verdadero plebiscito sobre su presidencia. En ese sentido, su posible derrota marcaría el inicio de su declive y el fin de una década de trumpismo hegemónico", sostuvo el analista. Ante la consulta sobre un posible viraje en su gestión en caso de un revés electoral, Guelar consideró que "Trump morirá con las botas puestas y seguirá con su política de extremismo ideológico hasta el final".
Uno de los principales riesgos para el mandatario radica en la posibilidad de que los demócratas impulsen un proceso de juicio político en su contra si consiguen mayoría en la Cámara de Representantes y en el Senado. Al respecto, el exfuncionario indicó que "no tendrán los votos suficientes, especialmente en el Senado, pero sí es posible que se sumen votos republicanos para tal fin. Cuando un liderazgo se debilita, siempre aparecen propios dispuestos a defeccionar".
Los sondeos previos ubican al Partido Demócrata con una ventaja de entre 8 y 10 puntos a nivel nacional, aunque el sistema electoral estadounidense define los resultados estado por estado. Los pronósticos señalan una probable victoria opositora en la Cámara de Representantes y un resultado ajustado en el Senado, donde influirá la postura de legisladores republicanos distanciados del actual mandatario.
En cuanto al vínculo bilateral, Guelar descartó que una derrota electoral de Trump altere el vínculo diplomático y comercial con la Argentina. "El vínculo entre los presidentes Trump y Milei es muy sólido y no se alterará. Y la relación entre Argentina y los EE. UU. seguirá siendo positiva. Comenzó en 1811, con el embajador Aguirre en Nueva York, y se proyectará hacia el futuro con igual o mayor intensidad", concluyó, tras remarcar que "la relación entre la Argentina y los EE.UU. tiene una historia que trasciende a los gobiernos de turno".





