Los valores internacionales del petróleo registran un incremento y superan nuevamente los US$ 105 por barril, impulsados por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y los problemas en el suministro que afectan el comercio energético.
Al finalizar la semana, el Brent, indicador para Europa, registra una suba diaria de 3,4% y se vende a US$ 109,51 por barril, al tiempo que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, asciende 3,45% hasta los US$ 101,32 por barril.
Previamente al ataque de Estados Unidos e Israel contra Teherán concretado el 28 de febrero, el Brent cotizaba alrededor de los US$ 110 por barril, cifra que recuperó tras el pacto de paz firmado entre las naciones implicadas, aunque repuntó recientemente debido a nuevos conflictos.
Pese a períodos de estabilidad, la tendencia en alza del costo del crudo predominó en el último periodo desde la finalización de la tregua entre Estados Unidos e Irán, la cual se mantuvo por aproximadamente un mes.
En esta ocasión, la suba se relacionó con un lanzamiento de misiles por parte de rebeldes hutíes contra el Palacio Presidencial Al-Maashiq situado en Adén, capital de Yemen.
Los insurgentes, que cuentan con el apoyo de Irán, sostuvieron que la ofensiva apuntaba a un presunto centro de operaciones militares de Arabia Saudita dentro del edificio.
Asimismo, señalaron que la acción se enmarca en una política oficial de atacar instalaciones militares saudíes en cualquier ubicación.
Estas agresiones encendieron alertas respecto al abastecimiento energético, la navegación comercial y los costos de los combustibles, en un contexto en el que los hutíes multiplican sus ofensivas contra terminales aéreas saudíes, instalaciones petroleras y la circulación marítima, intensificando la tensión en Medio Oriente.





