El Gobierno francés desplegará 70.000 efectivos entre policías y gendarmes debido a la convocatoria de nuevas manifestaciones previstas para este sábado, de acuerdo con lo informado por el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
El dispositivo de seguridad incluirá fuerzas especiales, cerca de 20 vehículos blindados, 15 camiones hidrantes y la incorporación de agentes en periodo de formación. Nuñez señaló que el objetivo oficial es conformar una fuerza sumamente móvil, ágil y eficaz, con dotaciones destinadas a custodiar edificios oficiales.
El funcionario cuestionó los destrozos y robos registrados durante las protestas del fin de semana pasado y advirtió que el Estado adoptará una postura inflexible frente a los responsables de hechos vandálicos. Asimismo, indicó que los episodios violentos contaron con la participación de sectores vinculados a la extrema izquierda y a la extrema izquierda radical, sin brindar mayores precisiones.
La autoridad ministerial sostuvo que lo sucedido el 17 de octubre resulta totalmente inaceptable y ratificó la intención de tomar el control absoluto para impedir nuevos ataques a establecimientos públicos y saqueos. Como saldo de los incidentes de los días previos, más de 200 personas ya se encuentran detenidas.
El operativo para la jornada incluirá la intervención de cuerpos tácticos especializados como el Grupo Nacional de Intervención de la Gendarmería y el equipo de Investigación, Asistencia, Intervención y Disuasión. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron mantuvo una reunión de casi tres horas con agrupaciones estudiantiles y miembros de consejos académicos, concretando el primer encuentro de este tipo desde el inicio de las movilizaciones hace un mes.
Representantes estudiantiles calificaron la audiencia como un diálogo constructivo pero carente de respuestas concretas, según expresó Lydia Hamadene, integrante de la Unión Sindical de Estudiantes de Secundaria. En la misma línea, el dirigente Nathanaël Combary afirmó que el mandatario buscó comprender los motivos de la alta movilización y reconoció el malestar democrático.
Las convocatorias para marchar en territorio francés provienen tanto de sindicatos como de agrupaciones estudiantiles, destacándose el llamado de la principal organización de estudiantes, UNEF, y el movimiento de los Chalecos Amarillos en París. En paralelo, la dirigente Marine Le Pen encabeza en la ciudad de Orléans el congreso del partido Agrupación Nacional, evento que contempla la presencia estimada de hasta 30.000 contramanifestantes.
La Prefectura de Policía de París dispuso un toque de queda nocturno para menores sin acompañamiento de tutores legales, vigente desde el viernes 23 hasta el lunes 26 de octubre en el horario de 21:00 a 6:00. La prohibición de circulación y estacionamiento en la vía pública abarca puntos clave de la capital como Les Halles, los Campos Elíseos, la Bastilla, la Plaza de Italia y las inmediaciones de las principales estaciones ferroviarias.
Diversos espacios culturales y turísticos anunciaron el cierre de sus puertas durante el fin de semana, entre ellos el Museo del Louvre, el de Orsay, el Grand Palais, el Petit Palais, el Museo Picasso, el de la Orangerie, la Fundación Cartier, la Bolsa de Comercio y la Ópera de París. A su vez, la feria internacional de arte contemporáneo Art Basel canceló sus actividades previstas para el sábado y el domingo, mientras los comercios protegen sus locales con paneles de madera.
Otras ciudades del país también aplicarán restricciones a la circulación nocturna de manera parcial, sumándose a París las localidades de Lyon, Marsella, Le Mans, Saint-Étienne, Limoges, Toulouse, Perpiñán, Mulhouse y Burdeos.





