El gobierno israelí informó este jueves sobre la finalización de la destrucción de instalaciones subterráneas principales pertenecientes a Hezbolá, ubicadas en la zona de la cresta de Ali al-Taher, en territorio libanés.
Mediante un comunicado conjunto, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz sostuvieron: “Se trata de infraestructura terrorista estratégica que se construyó a lo largo de dos décadas, con financiación y planificación iraníes”. Las autoridades agregaron que esta acción consolida el dominio operativo en el área, tanto en la superficie como en el subsuelo.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel detallaron que el complejo contaba con ocho trayectos subterráneos que sumaban 5.400 metros de extensión. En su interior se hallaron decenas de aparatos explosivos no tripulados, armas automáticas, proyectiles antitanque y gran cantidad de minas.
El comando militar indicó que mantendrá sus operaciones en la denominada Zona de Seguridad del sur libanés para remover elementos hostiles y evitar acciones ofensivas contra la población civil israelí.
Bajo lo estipulado en el pacto trilateral suscripto en junio por el Líbano, Israel y Estados Unidos, las fuerzas israelíes deben traspasar el control defensivo al ejército del Líbano. No obstante, Israel condiciona esta transferencia a que Hezbolá entregue la totalidad de su armamento y posiciones.





