La cotización cambiaria registró una nueva suba y alcanzó un valor récord

El dólar minorista volvió a registrar una alta demanda en el mercado de cambios y finalizó en su cotización más alta de la jornada, al establecerse en 1.525,50 pesos y marcar un nuevo récord nominal.

En el segmento mayorista, la divisa extranjera experimentó un incremento de seis pesos. Por su parte, el límite superior correspondiente al esquema de bandas cambiarias concluyó la semana fijado en 1.912,76 pesos.

El tipo de cambio minorista al público avanzó cinco pesos o un 0,3 por ciento durante la última rueda de la semana, para ubicarse en 1.545 pesos para la venta en las ventanillas del Banco Nación, lo que representó un nuevo máximo nominal. En tanto, el dólar blue operó sin variantes a 1.560 pesos, manteniéndose a diez pesos de su marca máxima registrada el 28 de julio.

En la plaza de futuros, las operaciones cambiarias mostraron variaciones al alza dentro de un margen de entre 0,2 y 0,4 por ciento, acompañadas por un nivel de volumen elevado que alcanzó el equivalente a 2.000,2 millones de dólares. El contrato con mayor nivel de negociación, correspondiente al cierre del mes actual, trepó 6,50 pesos, equivalente a un 0,4 por ciento, para quedar en 1.531 pesos.

El foco de atención de los operadores financieros continúa puesto sobre el nivel de adquisiciones diarias de divisas por parte del Banco Central, el cual se consolidó en un promedio cercano a los 10 millones de dólares por jornada. Asimismo, el promedio diario de incorporación de reservas exhibe una merma en comparación con los meses previos, una dinámica a la que se sumaron variables vinculadas a la valuación de activos, tal como la retracción en el precio internacional del oro.

Por otro lado, la cartera económica formalizó la convocatoria a una licitación de instrumentos financieros destinada a cubrir compromisos de deuda por 8,6 billones de pesos previstos para el lunes 28. El Palacio de Hacienda pondrá a disposición exclusiva papeles de corto y mediano plazo con plazos de caducidad previos a las elecciones de 2027, abarcando alternativas a tasa fija, indexadas por inflación y vinculadas al movimiento del dólar.