El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, exigió a la gestión de Javier Milei el pago de compromisos financieros pendientes que cifró en 19 billones de pesos, monto que asciende a 28 billones al sumar la baja de recaudación y de transferencias por la crisis económica.
Durante una conferencia de prensa, el funcionario de Axel Kicillof detalló: En total, cuando uno suma las deudas directas, los saldos de obras públicas y la deuda estimada por programas nacionales, la deuda del gobierno nacional con la Provincia asciende a $19,1 billones.
A su vez, el ministro sostuvo que el monto de 28 billones equivale a poco más del 50 por ciento del presupuesto anual del distrito.
En esa línea afirmó: El desfinanciamiento generado por el gobierno de Javier Milei desde que llegó al poder asciende a 28,4 billones e indicó: Esto es poco más que el 50% de un presupuesto anual de la provincia que asciende a 44 billones de pesos.
El desglose oficial ubica el componente más elevado en 10,1 billones de pesos correspondientes a 108 obras públicas paralizadas.
El detalle de esa partida incluye demoras en el plan Procrear, incumplimientos en convenios de Casa Propia, retrasos en infraestructura carcelaria para 12 mil plazas, y la detención de 30 trabajos en universidades junto con 40 obras de Cultura y Educación.
El segundo concepto abarca deudas directas por 4,7 billones de pesos, que comprenden atrasos en las transferencias de la Anses a la caja previsional por 2,8 billones y compensaciones por consenso fiscal por 1,3 billones.
Ese grupo también incluye fondos para incentivo docente por 154 millones, de fortalecimiento fiscal por 108 millones, leyes de salud sexual por 90 mil millones, asistencia financiera acordada a 2023 por 76 mil millones e infraestructura portuaria por 21.177 millones.
Un tercer segmento suma 4,3 billones de pesos por atrasos en el Fondo de Fortalecimiento Fiscal, el Fonid, compras de alimentos para comedores, compensación del transporte automotor y programas contra la violencia de género.
A esos totales se suman una caída en los ingresos de origen nacional por 5,9 billones de pesos y una merma en la recaudación provincial propia vinculada a la recesión por 3,4 billones.





