El revés electoral del Partido Republicano en las elecciones de medio término en Estados Unidos genera interrogantes sobre la capacidad del presidente Donald Trump para otorgar asistencia financiera directa a la administración de Javier Milei en 2027, tal como ocurrió en 2025 frente a tensiones cambiarias. Ante la victoria demócrata en ambas cámaras legislativas, legisladores de ese espacio impulsan iniciativas para limitar este tipo de intervenciones, como las leyes orientadas a frenar el swap y a compensar a productores locales. Pese a este panorama, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el ministro de Economía argentino, Luis Caputo, sostienen que el respaldo financiero podría replicarse.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina advierte que el debilitamiento político de Trump podría dificultar la obtención de divisas extranjeras, necesarias para afrontar compromisos por cuatro mil millones de dólares previstos para el próximo año. Hasta el momento, las presiones de la Casa Blanca sobre los organismos de crédito permitieron sostener financieramente a la gestión libertaria, un escenario que podría modificarse con un Congreso opositor. Al mismo tiempo, el documento señala que las políticas de tasas globales impulsadas por Washington mantienen cerrado el acceso al financiamiento externo, aunque la suba de los combustibles derivada del conflicto con Irán favoreció a la balanza energética y permitió al Banco Central adquirir reservas.
En el plano estratégico bilateral, la continuidad de los vínculos dependerá de la postura que adopte el Partido Demócrata respecto de América Latina y de las exigencias sobre los vínculos comerciales con China. Las inversiones de empresas estadounidenses en la explotación de Vaca Muerta consolidaron un canal de cooperación con otro perfil. Hacia adelante, el triunfo demócrata podría modificar las condiciones financieras a nivel global, pero restaría respaldo político al programa económico oficial de cara a 2027.





