Nuevos ataques con drones de ambos bandos impactan redes energéticas y refinerías

Una serie de ataques con drones rusos contra instalaciones energéticas ucranianas realizadas durante la madrugada dejó sin suministro eléctrico a cerca de 280.000 familias en las regiones de Kiev y Dnipropetrovsk. La información fue difundida este sábado por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, quien utilizó la aplicación Telegram para señalar que "el mundo es testigo de cómo Rusia ataca deliberadamente infraestructuras civiles cada día" y exigió mayor ayuda internacional para frenar la expansión del conflicto en Europa.

En respuesta a esta ofensiva, las fuerzas de Ucrania ejecutaron un bombardeo simultáneo en el suroeste de Rusia que alcanzó la refinería Bashneft-Novoil, ubicada en la ciudad de Ufá y que quedó envuelta en llamas según constató el canal independiente ruso Astra mediante el análisis de imágenes de testigos. Esta acción significó la reactivación de las operaciones ucranianas contra el sector petrolero ruso, las cuales habían permanecido detenidas durante casi un mes a causa de las presiones ejercidas por el mandatario estadounidense, Donald Trump, para alcanzar una tregua energética.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia comunicó en su reporte matutino que sus defensas derribaron 433 drones ucranianos de largo alcance distribuidos en 19 regiones del país. A pesar de estas operaciones de interceptación, el gobernador de la región fronteriza de Briansk, Yegor Kovalchuk, notificó mediante la plataforma MAX que el impacto de un dron kamikaze en la localidad de Klímovo causó la muerte de un hombre y una mujer, además de dejar a otras cinco personas heridas.