Preparativos y legado de la masiva Marcha del Orgullo en Buenos Aires

La movilización del orgullo en la Ciudad de Buenos Aires prevé convocar a entre dos y tres millones de personas, ubicándose entre las cinco más multitudinarias del mundo gracias a una organización basada en el consenso, la seguridad y la representación.

Pedro Paradiso Sottile, abogado, activista y referente de la Fundación Igualdad con 32 años de trayectoria, explicó a la Agencia Noticias Argentinas que el armado se realiza de manera continuada durante todo el año mediante reuniones semanales de más de 100 activistas de entre 60 y 100 organizaciones.

"La organización de la marcha empieza apenas termina la anterior. Nos reunimos semanalmente más de 100 personas de agrupaciones muy diversas de todo el país. Ponemos el cuerpo para ponernos de acuerdo por consenso en las consignas, la grilla artística, la comunicación y toda la operativa necesaria", indicó el referente.

La logística abarca la habilitación y seguros de carrozas, puestos de salud y esquemas de prevención con voluntarios. "Trabajamos muchísimo el tema de la seguridad, que es algo que no se negocia. Tenemos una responsabilidad enorme con los millones de personas que caminan ese día con orgullo y tranquilidad", sostuvo el miembro del Consejo Asesor Histórico.

La fecha de noviembre se vincula con la fundación del Frente de Liberación Homosexual en 1967 y con la primera marcha realizada en el país en 1992 por Carlos Jáuregui y César Cigliutti. El recorrido habitual une Plaza de Mayo con el Congreso de la Nación, donde se ubica el escenario central nombrado en honor a Carlos Jáuregui.

"El recorrido histórico termina en el Congreso porque allí están representadas las voces del pueblo y de la democracia", expresó el activista sobre el trayecto por la Avenida de Mayo.

A diferencia de otras convocatorias internacionales mercantilizadas, la marcha porteña combina el reclamo político y la celebración festiva. "Es la única marcha masiva en el mundo que mantiene el equilibrio entre el enfoque político de resistencia y la celebración festiva. Como decía Carlos Jáuregui en 1992, 'el orgullo es la respuesta política a la vergüenza que nos querían imponer'. Celebrar nuestras existencias con alegría y dignidad también es un acto profundamente político y un derecho fundamental", afirmó Paradiso Sottile.

Las consignas de esta edición incluyen la visibilidad comunitaria, el rechazo a los discursos de odio y la exigencia de erradicar la violencia contra identidades travestis y trans. La jornada contará además con un cierre musical gratuito de la cantante María Becerra y el respaldo histórico de Madres de Plaza de Mayo, como Tati Almeida, y el movimiento feminista.

"Marchamos en la calle porque nuestra visibilidad es la que salva vidas y fortalece los valores democráticos de igualdad y libertad para toda la sociedad", remarcó el activista.

Ante la llegada del papa León XIV al país un día después de la marcha, desde la Comisión Organizadora señalaron que mantuvieron contacto directo con el Estado Vaticano y referentes de la Santa Sede, quienes confirmaron que no existían inconvenientes con la fecha elegida.

Al repasar los inicios de los años noventa, el activista recordó que el contexto implicaba riesgos de marginación que llevaban a utilizar seudónimos, como el caso de César Cigliutti con el apellido Bassari, mientras que Carlos Jáuregui utilizaba traje para facilitar la interlocución pública y Paradiso Sottile inició su militancia en Rosario en 1994 con su nombre real.

Sobre los recientes discursos de odio, el referente repudió las agresiones físicas y simbólicas contra las diversidades, incluidos los ataques a trabajadoras sexuales travestis y trans en Palermo, advirtiendo que la intolerancia habilita hechos de violencia en la vía pública.

Finalmente, destacó que las organizaciones feministas y los organismos de derechos humanos fueron alianzas prioritarias desde los comienzos del movimiento, sumando también a figuras de la cultura popular como el actor Coco Sily.