Protestas y huelgas en Francia para reclamar subas salariales

Cientos de miles de personas se manifestaron este jueves en distintas regiones de Francia para exigir aumentos salariales y protestar contra la carestía de la vida, incrementando la presión sobre el Gobierno. Las marchas fueron convocadas por casi la totalidad de los sindicatos con el respaldo de organizaciones juveniles, tras protestas previas registradas en octubre.

La Confederación General del Trabajo (CGT) reportó más de 250.000 manifestantes en 73 marchas a las 13:00, mientras que el entorno del Ministerio del Interior cifró en 270.000 los asistentes en 180 movilizaciones desarrolladas con normalidad fuera de París. “Ya sabemos que esta jornada será un éxito”, expresó la líder de la CGT, Sophie Binet, desde la plaza de la República en París. La movilización reunió a trabajadores del sector público y privado, estudiantes y agricultores.

Los sindicatos reclaman subas concretas en el salario mínimo. Sophie Binet exige un incremento del 10 %, mientras que la secretaria general de la CFDT, Marylise Léon, pidió un aumento extraordinario de 100 euros. Por su parte, el ministro encargado de las Relaciones con el Parlamento, Laurent Panifous, anticipó que el viernes podría anunciarse una medida sobre el salario mínimo.

La jornada estuvo marcada por tensiones y enfrentamientos aislados con las fuerzas de seguridad, además de bloqueos en numerosos centros de enseñanza secundaria y superior en ciudades como Estrasburgo, Marsella y Burdeos. El despliegue de seguridad incluyó a 70.000 policías y gendarmes ante la posibilidad de disturbios. Monumentos emblemáticos como la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo permanecieron cerrados durante la protesta.

En paralelo al panorama político e institucional, allegados al presidente Emmanuel Macron indicaron este jueves que el mandatario impulsa una coalición de centroizquierda a derecha de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Según los sondeos actuales, la ultraderechista Marine Le Pen lidera las proyecciones frente al referente de izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, un escenario que el actual jefe de Estado busca evitar.