Sube a siete el número de muertos por las detonaciones en una base militar boliviana

El número de víctimas fatales por las dos explosiones registradas el viernes pasado en un establecimiento militar de Viacha, en el departamento de La Paz, ascendió a siete. En paralelo, los equipos de rescate mantenían este lunes las tareas para localizar a otras siete personas que continúan desaparecidas, según informó la prensa local con base en el último parte del Ministerio de Defensa.

El reporte oficial, emitido el 6 de septiembre, detalló que el cadáver recuperado más recientemente pertenece al sargento primero Freddy Mauro Quisbert Vega, quien se desempeñaba como instructor en el Centro de Mantenimiento de Material Bélico.

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, señaló que las cuadrillas de rescate deben inspeccionar y remover los elementos peligrosos antes de posibilitar el ingreso de maquinaria pesada para operativos de mayor envergadura, de acuerdo con un reporte de Xinhua citado por Noticias Argentinas.

En el sitio se hallaron armamentos y una gran cantidad de granadas guardadas en la estructura afectada, una situación que obliga a los brigadistas a desplazarse con precaución entre los escombros para prevenir nuevos siniestros.

Los investigadores estatales continúan analizando el origen del hecho y las primeras hipótesis señalan que se produjeron dos estallidos. La primera detonación estaría relacionada con pólvora negra de elementos pirotécnicos ubicados en el predio, al tiempo que la causa de la segunda explosión, que fue la más fuerte, todavía no pudo determinarse.

Como consecuencia de las detonaciones, más de 80 personas sufrieron lesiones y varias decenas de casas ubicadas en las inmediaciones del recinto sufrieron roturas y daños materiales por la onda expansiva.