Christa Pike, la reclusa que sobrevivió a su ejecución en los Estados Unidos hace un mes, manifestó que padece sufrimientos físicos y anímicos de forma continua desde aquel episodio, de acuerdo con la información difundida por medios internacionales.
Por medio de un comunicado que su defensa hizo llegar a la Agencia Noticias Argentinas, la detenida expresó: “Hace un mes, el 30 de septiembre, entré en la cámara de ejecución de la prisión de hombres de Riverbend preparada para morir. Había hecho las paces”.
Posteriormente, detalló cómo vivenció las horas posteriores a la interrupción del procedimiento: “Varios días después me desperté sola en un hospital, confundida y con dolor. No ha habido ni un solo momento desde aquella noche en que no haya sentido dolor”.
En la misma línea, citada por el portal Actualidad RT, agregó: “Me duele el cuerpo. Me duelen los brazos. Me duelen las manos. Me duele la garganta. Todavía me cuesta hablar. Y el dolor no es solo físico. Hay dolor en mi mente y en mi alma”.
Pike recordó que en las horas previas a la mañana del 30 de septiembre ya se encontraba mentalmente dispuesta para morir. En ese sentido, mencionó que ya había completado las despedidas destinadas a sus familiares y simpatizantes.
Durante su estancia en la cámara de ejecución, indicó que manifestó a los presentes que se retiraba “con amor y bondad”. Respecto al fallo en el procedimiento, la ciudadana estadounidense sostuvo que nunca previó una supervivencia y apuntó contra la organización: “profundamente herida por la incompetencia que ha puesto a tantas personas en esta terrible situación”.
Pese a su situación, Pike mencionó que intenta hallar una explicación a los hechos recientes. “Estoy buscando sentido a lo que me ocurrió. Me estoy recuperando, y sé que me estoy haciendo más fuerte”, declaró.
A su vez, la representación legal de la interna advirtió que el estado de salud a futuro mantiene un pronóstico incierto. Por su parte, la mujer remarcó que mantiene presentes a los familiares de la víctima y el “terrible dolor y la pérdida que han soportado”.
El episodio ocurrió el 30 de septiembre, fecha en la que Pike sobrevivió a la administración de dos dosis totales de un compuesto letal en el estado de Tennessee, donde cumple una condena a muerte dictada hace 31 años por el homicidio de una joven.





