Astilleros locales piden alivio fiscal y financiamiento para competir en la actividad

La Cámara de la Industria Naval Argentina exigió condiciones equitativas, una merma en los impuestos y el restablecimiento de mecanismos de crédito para fomentar la fabricación de barcos en el país. El pedido fue difundido en el marco de la conmemoración del Día de la Industria Naval, celebrada el 12 de septiembre, ocasión en la que la entidad subrayó que nadie va a invertir en la Argentina si invertir no es negocio.

Desde la organización destacaron que el sector posee la infraestructura, el personal técnico y la cadena de proveedores necesaria para abastecer a sectores clave. Asimismo, remarcaron que las compañías privadas han resistido diversas crisis, modificaciones normativas y vaivenes económicos mientras mantenían sus inversiones en tecnología, capacitación y optimización.

El nucleamiento empresarial señaló que los costos locales de producción, compuestos por insumos, chapa naval, salarios, financiamiento e impuestos, generan una situación de desventaja frente al mercado internacional. En esa línea, reiteraron sus críticas al peso del impuesto sobre los Ingresos Brutos y recordaron que su baja es un pedido sostenido desde hace años.

La cámara solicitó la restitución de instrumentos específicos de fomento como el fondo establecido por la Ley de la Industria Naval y el sistema de leasing del Banco Nación. Apuntaron que esta última herramienta permitiría que firmas de transporte, pesca, logística, energía y servicios puedan adquirir embarcaciones fabricadas en astilleros del país.

Como contraste, la entidad mencionó los casos de Brasil y Paraguay, al sostener que esas naciones entendieron que el crecimiento del sector requiere de políticas activas para la competencia. La organización reiteró que el país cuenta con astilleros, ingenieros, técnicos, trabajadores especializados y proveedores para dar respuesta a la demanda de la Hidrovía, la energía, la minería, la pesca, los puertos y el comercio exterior.

No pedimos privilegios. Pedimos reglas parejas para competir, manifestaron desde la cámara, y advirtieron que cada buque que no se construye en Argentina es empleo, tecnología, proveedores y dólares que se van a otro país. La entidad resumió su postura con la consigna de que no quieren una porción de la torta, sino poder hacerla en Argentina, y concluyeron que la industria naval está de pie y necesita condiciones para producir, competir y crecer.