La entidad financiera estadounidense indicó que la actividad económica local sufrió en julio su caída mensual más profunda desde el aislamiento obligatorio decretado en abril de 2020. A través de un mensaje publicado en la red social X, la institución explicó que el retroceso final superó ampliamente las estimaciones previas.
“Esperábamos un dato débil de actividad en julio, en línea con el contexto de debilidad que caracterizó al segundo trimestre. Sin embargo, la contracción informada superó ampliamente nuestra previsión de aproximadamente -1% mensual”, indicó el análisis del banco.
El relevamiento se conoció luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos difundiera que el Estimador Mensual de Actividad Económica tuvo una retracción desestacionalizada del 2,9% en el séptimo mes del año en comparación con junio. Frente a julio de 2025, el indicador retrocedió un 1,4%, mientras que la serie tendencia-ciclo marcó un incremento del 0,2%.
“La economía argentina registró su peor desempeño mensual desde el confinamiento de abril de 2020”, subrayó la compañía. En ese sentido, detalló que al marginar los eventos extraordinarios de los últimos veinte años es necesario retrotraerse en el tiempo para hallar descensos mensuales semejantes.
“Si se excluye el confinamiento de 2020, el shock financiero global de fines de 2008 y el período de estrés financiero de 2018-2019, ningún mes desde 2004 había registrado una caída mayor”, puntualizó la entidad.
El resultado profundizó las señales de desaceleración advertidas en el segundo trimestre, lapso en el cual el Producto Interno Bruto experimentó una merma desestacionalizada del 0,6% frente a los primeros tres meses del año. El nivel de actividad desestacionalizado de julio se ubicó además un 4,5% por debajo del pico alcanzado en marzo, y el acumulado entre enero y julio bajó al 1,7%.
A raíz de este panorama, la institución revisó sus proyecciones y redujo del 2,7% al 1,5% la previsión de crecimiento de la economía argentina para todo el año 2026. Asimismo, estimó una retracción anualizada del 4% para el tercer trimestre, por lo que el desempeño de agosto y septiembre definirá si se encadenan dos trimestres consecutivos de caída desestacionalizada.
Los registros sectoriales de julio reflejaron un comportamiento dispar, ya que ocho de las quince actividades relevadas por el organismo oficial mostraron bajas interanuales. Las caídas más significativas correspondieron al comercio mayorista, minorista y reparaciones con un 5,1%, y a la industria manufacturera con un 4,6%, mientras que la explotación de minas y canteras creció un 8,4% y la pesca tuvo un marcado incremento.





