El senador opositor brasileño Flávio Bolsonaro viajó el martes 27 de octubre a Estados Unidos con la intención de solicitar asilo al presidente estadounidense, Donald Trump, de acuerdo con la información difundida por medios brasileños e internacionales.
El portal Metrópoles había anunciado la partida del legislador horas antes basándose en fuentes cercanas a su entorno familiar, mientras que CNN Brasil y Agencia Brasil indicaron, citando a Reuters, que el político se trasladó junto a su esposa y sus dos hijas, las cuales faltaron a clases ese día.
El paradero del excandidato presidencial era desconocido desde la mañana del martes, momento en el que envió su último mensaje a las 8 a su coordinador de campaña, Rogério Marinho, para expresarle que estaba “tranquilizando sus pensamientos “ sin contestar si ya había dejado el territorio brasileño, a pesar de que sus aliados le habían aconsejado quedarse pese a su temor a ser detenido.
El parlamentario, cuyo mandato finaliza en febrero de 2027 tras 24 años en el cargo, perdió el balotaje presidencial del domingo 25 de octubre frente a Luiz Lula da Silva y enfrenta dos investigaciones de la Policía Federal.
Tras el resultado electoral, el ministro del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes ordenó el lunes la entrega de los pasaportes del senador, medida que generó fastidio en el legislador, quien tenía plazo hasta el martes para cumplir con la disposición judicial pero no lo hizo.
Bolsonaro es investigado junto a su abogado y amigo Willer Tomaz por un supuesto caso de lavado de dinero, y también figura formalmente en la pesquisa denominada “Dark Horse“, donde se indagan posibles delitos de corrupción, evasión fiscal y lavado vinculados a una supuesta transferencia de unos 61 millones de reales por parte del expropietario del Banco Master, Daniel Vorcaro, para financiar una película sobre el expresidente Jair Bolsonaro.





