El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, y el cardenal George Jacob Koovakad lideraron una cumbre con más de 40 líderes de diferentes credos en el Salón Dorado del Teatro Colón.
La actividad se llevó a cabo bajo el lema “Diálogo en la diversidad, camino compartido hacia la fraternidad” y se centró en la convivencia pacífica y la función de los cultos en el distrito.
Koovakad, quien encabeza el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso del Vaticano y anteriormente organizaba las giras papales, recibió la declaración de Visitante Ilustre de la Ciudad.
“Quisiera traer aquí las palabras del Padre Francisco, quien nos decía en Fratelli Tutti que el objetivo del diálogo es establecer amistad, paz, armonía y compartir valores y experiencias morales y espirituales”, manifestó el purpurado, de acuerdo con los datos recopilados por la Agencia Noticias Argentinas.
El enviado papal remarcó la necesidad de percibir al prójimo como un igual a pesar de las diferencias y afirmó que fomentar dicho intercambio demanda “una mentalidad abierta, como se vive en Buenos Aires, saber escuchar sin prejuicios, una mirada imparcial y unas palabras prudentes”.
Por su parte, Macri relacionó la reunión con el arribo del Sumo Pontífice al declarar: “Estamos por vivir un momento muy especial con la visita del papa León XIV. Buenos Aires es una Ciudad con una diversidad religiosa que nos identifica y enriquece. Encuentros como este fortalecen el diálogo y la convivencia que queremos para la Ciudad”.
El mandatario local reconoció la labor conjunta de las agrupaciones religiosas en el territorio porteño, al tiempo que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, valoró la coexistencia pacífica entre los credos.
Respecto al Sumo Pontífice, García Cuerva indicó que la llegada de León XIV significa la prosecución de su legado y un método para mantener su presencia en el país.
El evento contó con la asistencia de Mauro Berenstein, titular de la DAIA; Osvaldo Armoza, presidente de la AMIA; Eliahu Hamra, Gran Rabino de la AMIA; Omar Helal Massud, presidente del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA); y Christian Hooft, titular de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la Argentina (ACIERA).
A su vez, asistieron Ángel José Macín, al frente de la Comisión Episcopal de Ecumenismo, relaciones con el Judaísmo, el Islam y las religiones de la Conferencia Episcopal Argentina, junto con delegados de comunidades budistas, de matriz afro, bahá’í, hindúes y cristianos armenios, entre otras.
En representación de la administración porteña concurrieron la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio; el jefe de Gabinete de Ministros, Gabriel Sánchez Zinny; el subsecretario de Relaciones Institucionales, Mariano Lomolino; y la directora general de Cultos, Pilar Bosca.
La cita integró la agenda programada para Koovakad por la Secretaría General y de Relaciones Internacionales de la Ciudad, encabezada por Fulvio Pompeo.
La estadía del cardenal en suelo porteño se prolongará hasta el lunes y comprende juntas con funcionarios, autoridades religiosas y miembros del sector académico.





