El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, señaló el miércoles que el retroceso de los republicanos en ambas cámaras del Congreso se debió al rechazo de los electores hacia la guerra en Irán. Asimismo, planteó dudas sobre si el conflicto justificaba la pérdida del control en el Senado.
Durante sus primeras apariciones públicas tras la victoria demócrata en los comicios de mitad de término, Vance sostuvo que el partido oficialista debe reconocer con franqueza las consecuencias electorales del enfrentamiento bélico.
"La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche", expresó el funcionario a través de una publicación en la red social X, de acuerdo con la información difundida por CBS News y la Agencia Noticias Argentinas. En el mismo mensaje añadió: "Si quieren argumentar que valió la pena, que perder el Senado durante los próximos seis años valió la pena, háganlo. Argumenten que fue un precio que valió la pena pagar. Estén de acuerdo o no, al menos es honesto. Pero todos sabemos por qué perdimos. Y cualquier conversación honesta sobre qué hacer a partir de ahora debe comenzar por ahí".
El mandatario adjunto indicó que una parte del electorado que respaldó a la fórmula presidencial en 2024 optó por los demócratas este año motivada por cuatro factores centrales. Entre ellos mencionó la finalización de la guerra con Irán, la atención sobre la inflación y el costo de vida, la prioridad de los intereses nacionales y la modificación de los vínculos con Israel.
"Nuestros votantes acudieron a las urnas", manifestó el vicepresidente en su escrito, y agregó que los cuatro puntos señalados justifican la migración de votos hacia la oposición.
En su análisis, Vance respaldó una sugerencia de la conductora Rachel Campos-Duffy vinculada a la búsqueda de una salida diplomática con Irán. Cabe recordar que el vicepresidente encabezó durante la primavera las gestiones negociadoras de Estados Unidos para frenar las hostilidades, aunque el acuerdo alcanzado no prosperó.
A su vez, el funcionario mencionó que un especialista en estadísticas le advirtió previamente sobre el malestar de su base electoral y su inclinación a sufragar por los demócratas, una previsión que catalogó como profética. Explicó también que el inconveniente principal no radicó en el nivel de concurrencia a las urnas, sino en la transferencia directa de su electorado hacia el partido rival.
Por otro lado, reconoció que el discurso económico del espacio republicano pudo carecer de la fuerza necesaria en el tramo final de la campaña. Para finalizar, Vance dejó un mensaje de optimismo y llamó a transformar el descontento en respaldo político para futuras elecciones con el fin de salvar al país.





